Proyecto general

Justificación

La producción de lana ha sido un estandarte de la producción animal española, en especial desde que se extendió la mutación de la finura de la lana en la raza merina. Este protagonismo se mantuvo hasta los años ochenta, cuando la presión de las fibras sintéticas terminó por afectar a los precios de la lana, a nivel global, obligando a los gestores genéticos del merino español a tomar una decisión ante la dicotomía de mejorar la lana o fortalecer la capacidad cárnica de la raza. Finalmente, se optó por fortalecer el perfil cárnico.

Esto conllevó que, en la actualidad, la oferta lanera se caracterice por su falta de homogeneidad, algo que afecta al precio final del producto. Concretamente, la fibra producida y comercializada actualmente por Comercial Ovinos (grupo representante del grupo operativo y principal comercializador de lana merina en España) es en general corta (entre 55 y 60 mm de longitud) y con finuras muy variables (entre las 20 y las 27 micras), por lo que el mercado al que se puede acceder es el chino.

Para acceder al mercado textil europeo, dispuesto a pagar un mayor precio por el producto, es imprescindible mejorar los valores actuales de longitud, finura y rendimiento al lavado de las fibras, necesidades que han llevado a la creación del grupo operativo Filotat.

Objetivos

Partiendo de la problemática expuesta, los objetivos principales de Filotat son, por un lado, desarrollar nuevos procesos a nivel de selección genética y, por otro, abordar herramientas de clasificación comercial que permitan obtener lotes homogéneos de fibras de alta calidad, de modo que la lana merina española pueda competir a nivel internacional en los mercados de calidad.

Para ello, el grupo operativo trabajará sobre una base de más de 1.900 ganaderías de ovino ubicadas en comarcas eminentemente ganaderas como La Serena y Campiña Sur, con índices de ruralidad del 11,31% y el 20,84%

A largo plazo, Filotat pretende mejorar los resultados económicos de las explotaciones y facilitar la modernización de las mismas, incrementando su orientación al mercado. Todo ello, a partir de la innovación, la cooperación y el desarrollo de una base de conocimiento en las zonas rurales, que fortalecerá los vínculos entre ganadería e I+D+i, fomentando la formación y el aprendizaje.